Río de dinero, sin agua: El billón que no sacia la sed de Riohacha

Esta es una serie periodística dividida en tres entregas, resaltando la tensión estructural, el mercado paralelo y el manejo de la facturación que repercuten en la sed de Riohacha.

Te contamos en esta primera publicación cómo la ineficiencia se convirtió en el mejor negocio de los operadores de agua en Riohacha.

El modelo de concesión del agua en Riohacha, está diseñado para fracasar: la rentabilidad privada garantizada sobre una base social que no puede pagar, obligando al operador a succionar subsidios y a operar bajo la ineficiencia para maximizar ganancias.

El fracaso continuo (2000-2053):

Tres operadores (Aguas de La Guajira:2000-2013; ASSA 2013-2023; Aqualia:
2023-2053) 26 años y cerca de un billón de pesos invertidos. Resultado: la cobertura sigue estancada en el 69,0% y la presión es de 3 mca (el estándar legal es 15).

La tensión estructural insoluble:

El modelo exige una rentabilidad garantizada del 13% al 15% para el privado. Sin embargo, esa orientación de rentabilidad se estrella contra el 94% de los usuarios pertenecientes a los estratos 1, 2 y 3, agudizada por demás que Riohacha es la segunda ciudad más pobre del país. La población no tiene capacidad de pago para sostener esa rentabilidad.

La succión de subsidios:

Como la base tarifaria no aguanta aumentos, el operador depende estructuralmente del Sistema General de
Participaciones (SGP). El 70% de los ingresos del operador provienen del Estado. El operador no arriesga capital; su negocio es administrar y extraer dinero público.

La ineficiencia como fuente de utilidad (El incentivo perverso):

¿Por qué el operador no mejora el servicio? Porque financieramente le conviene mantener la crisis. Baja presión = menos gasto de energía en bombeo. Intermitencia = menos uso de cloro y químicos.
No reemplazar redes = cero inversión de capital (CAPEX).
La precariedad constituye su zona de confort económico.

El doble cobro y el mercado paralelo:

La ineficiencia intencional ha creado un mercado paralelo de carrotanques que drena $12 millones diarios ($4.320 millones anuales) de los bolsillos de las familias más pobres. El ciudadano paga la factura oficial por un servicio que no recibe, y paga el peaje de la sed a los carrotanques para sobrevivir.

El manejo de la facturación (El CMI secuestrado):

Un escrutinio acerca del recibo del agua. El Costo Medio de Inversión (CMI) es un rubro cobrado en la factura para reparar y expandir redes. Sin embargo, el operador lo recauda, lo mezcla en su flujo de caja general y surge una pregunta qué destino le da el operador a estos recursos?
El ciudadano paga por unas tuberías que nunca se construyen, mientras el operador mejora sus indicadores de liquidez. El Cargo Fijo (CMA) además financia el 100% de la nómina del privado con dinero de los usuarios.

**El material de apoyo y de soporte para esta investigación periodística está basado en el Dictamen Técnico-Jurídico y el Dossier Financiero sobre el Contrato 268-1 de 2023 elaborado por Felipe Santiago Rodriguez y su equipo de colaboradores Luisa Fernanda Deluquez, Saider Cortez, Jorge A Moyano, Giovanna Claderon y Adonis Marchena del Observatorio del Agua de Riohacha, adscrito al Comité Cívico por la Dignidad de La Guajira